Grata nace para fortalecer un proyecto social ya existente y ampliar su alcance. Por eso, lo natural para nosotras es que sus beneficios íntegros se destinen a seguir generando impacto positivo.
Todos los beneficios de GRATA se reinvierten en los proyectos sociales de la Fundación Isabel Martín, que desde hace más de una década trabaja en cooperación al desarrollo, igualdad de género y educación en comunidades vulnerables. La Fundación impulsa iniciativas centradas en los derechos de las mujeres, el acceso a la educación, el fortalecimiento comunitario y la mejora de las oportunidades económicas de familias con pocos recursos.
Su labor se desarrolla en territorios donde la desigualdad es más urgente: India, donde nacen muchos de sus programas y donde mantiene una relación estructural con proyectos como Creative Handicrafts; República del Congo, Costa de Marfil, Etiopía, Senegal, Camerún, Marruecos, Venezuela y Bolivia, además de acciones sociales específicas en España.
Así, nuestras prendas se convierten también en una herramienta de cambio real.